top of page

Dios es luz y no hay oscuridad en él.

  • Writer: Cordón 3 Dobleces
    Cordón 3 Dobleces
  • Jan 28, 2024
  • 2 min read

Enero 28 2024


—Si se mantienen fieles a mis palabras, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Jn: 8:31.


Testimonio de Pecado Oculto.


Mi Padre Celestial es tan fiel tan bueno y bondadoso, de los pocos testimonios que he compartido, este es el más significativo y el que más me ha costado redactar y compartir.

En Dios no hay vergüenza, pero yo la sentía, por lo que había hecho, al meterme con un hombre comprometido, y con familia, está de más decir, que fue solo una ocasión, y para ser sincera, ni siquiera sé cómo pasó, ni en qué momento.

Por muy extraño que parezca, fue algo instantáneo, por qué hubo una cita anticipada, ni nada similar. Este secreto lo tuve oculto por muchos años, y cada día desde que pasó, tenía remordimiento de conciencia. Ya estando en mi caminar con Jesús y después de bautizada, ese remordimiento pesaba cada vez, y eso era por qué la que ahora es su esposa, yo la veía con mucha frecuencia y el Espíritu santo, en mi cabeza me decía que tenía que confesar mi pecado.


Tuve el respaldo de la ministra, con quién tuve la confianza de decir lo que había pasado y estuvo conmigo en días de intercesión, y ayuno, hasta que se anticipó el momento, en que le tuve que confesar a mi hermana lo que había hecho hace tantos años. Una parte de mí no quería y la otra parte de mi quería gritarlo. La verdad nos hará libres, era lo que el Espíritu Santo me gritaba por dentro, llegó el día que tuve esa plática con ella y le confesé que me había metido con su esposo, pero en ese momento sentí que tenía el total respaldo de mi amado, por qué cuando íbamos caminando sentí que me llevaba de su mano y tocaba mi espalda y después de confesarle a mi hermana, sentí caerme y el me sostenía, más aún las palabras de mi hermana fueron lo que me reconfortó, me dijo todo en Cristo está perdonado. No sabría decir que paso por su cabeza al momento de mi confesión, pero lo que me dijo después, que para poder sanar esa herida se alejaría un tiempo, y varios meses estuvimos sin vernos y sin hablarnos, si nos encontrábamos en algún lado era distante.


Tiempo después, recibí una llamada, era ella, era mi hermana marcándome, al celular, me dijo que, si nos podíamos ver y yo no sabía qué hacer, me inundó una gran emoción y le di las gracias a mi Amado por esa llamada.

Ya en nuestro encuentro la abrace con mucho cariño, y sin vergüenza alguna, por qué sabía que todo había pasado y todo estaba perdonado.



Gracias te doy Padre Celestial por dejarme llegar hasta aquí, por tu misericordia renovada este día, gracias por tu amor incondicional.





C3D

Ministerio México.


 
 
 

Comments


  • Instagram
  • 5a4e2ef62da5ad73df7efe6e
  • Black Facebook Icon
bottom of page