PONER ATENCIÓN, TAMBIÉN AYUDA A SANAR.
- Cordón 3 Dobleces

- Feb 1, 2025
- 3 min read
"RECONSTRUIRÁN LAS RUINAS ANTIGUAS,
Y RESTAURARÁN LOS ESCOMBROS DE ANTAÑO;
REPARARÁN LAS CIUDADES EN RUINAS,
Y LOS ESCOMBROS DE MUCHAS GENERACIONES"
Isaías 61:4
Hay muchas cosas que sanar en nuestro proceso, pues Dios quiere que salgamos sin un pasado que afecte el futuro qué él tiene para sus amadas hijas.
Pensando que ya no había nada más que sanar, mi Amado EC me llevo a un acontecimiento hace algunos años atrás que pensé que ya estaba sanado.
Al leer un testimonio en el ministerio, el Espíritu Santo habló a mi vida...
Muchas de las veces hay mujeres que no leen los devocionales, los testimonios, quizá porque no tienen tiempo, otras porque se les hace aburridos o simplemente no les llama la atención, pero si supieran lo importante que es leerlos y es porque Dios nos muestra su gloria en esas mujeres que dan su testimonio de la grandeza qué Dios hizo o está haciendo en su vida y esto hará que te hagas receptiva y permitas que el Espíritu Santo traiga a tu mente esos recuerdos que aún faltan por sanar, esos sucesos que puede ser que hayas olvidado y quedaron muy dentro de la mente y el corazón pero lo olvidaste, es maravilloso que por medio de una palabra, de un testimonio de otra mujer traiga libertad a tu vida.
Me pasó, leyendo un testimonio de una hermosa mujer, y tan poderoso el Espíritu Santo que empezó a traer recuerdos a mi vida de cuando mi et vivía en casa, no lo dejaba en paz, siempre avergonzándolo, burlándome de él, haciéndolo sentir inferior a mí y yo sintiéndome de ciudad y él, un pobre pueblerino, atosigándolo siempre, que como hablaba, que como comía, incluso como bebía el agua y tantas cosas más, hasta llegue a odiar el lugar de donde él era. Tiempo después, la situación se invirtió y ahora él, era quien me decía que mis papás eran de tal pueblo y que yo también tenía que ser de ese pueblo y no del lugar donde había nacido, eso ocasiono qué me sintiera sin identidad de lugar. ¿A dónde pertenecía?
Nos lastimamos, nos hicimos tanto daño en esa situación, ahora me doy cuenta que no había sanado esto, porque no lo recordaba, pero hasta que leí ese testimonio, es como el Espíritu Santo hablo a mi vida y lo trajo a mi mente, ahí empecé a pedir perdón, sabía en mi corazón que ese, era el día para romper toda insatisfacción, toda falta de aceptación en el Nombre de Cristo Jesús, declarando que amo todo lo que es mi et y que amo todo lo que soy yo, que así somos una pareja ideal, porque así nos formó Dios para exaltar su Santo Nombre.
En esa hora, Jesús rompió todo disgusto y toda queja que: ¿de dónde somos? y ¿de dónde nacimos.? De nuestra identidad y costumbres de ella, que acepto la identidad de mi et y acepto mi identidad, que pido perdón por todo lo que hable y rechace, que perdono por amor en Cristo Jesús.
Ese día, hice un guiso que le agradaba mucho a mi et, mi mente limitada sabía que mi et no lo comería porque ya tenía mucho tiempo que no venía a casa, pues aún no gozo de un matrimonio restaurado; Cuando preparaba el guiso, le dije a mi Amado: si tú permitieras que el viniera a degustar este guiso, ¡y fue tan asombroso! que mi Amado contestara ¡pronto! que pasaron como tres horas cuando mi et me envió mensaje, diciéndome si podía venir a casa, me goce tanto en mi Amado, él es único e inigualable, solo él puede hacer lo imposible.
Mi et llego por la noche, le ofrecí del guiso, me dijo que ya había cenado y que estaba satisfecho, solo mi Amado sabe porque hace las cosas así, pero en su infinita misericordia, qué solo Jesús nos puede dar, el permitió que esa noche tuviéramos intimidad, y para gloria de Dios, por fe declaro ¡que se rompió todo cuanto en este día pedí que se rompiera!
Hermosas y amadas mujeres, sigamos obedeciendo a su palabra, aferrémonos solo a él, pongamos atención a los devocionales, a los testimonios, deleitémonos en ellos, ¡porque siempre tendrá una palabra para nosotras o traerá algún recuerdo o algo para seguir sanando en él! ¡Son mujeres que redactan en plenitud de gozo con las bendiciones que ellas reciben!
¡Tengamos a Dios en primer lugar en nuestras vidas y entronado en nuestro corazón, para recibir en todo momento de sus ricas bendiciones!

Elizabeth.
Cordón Llenas de Su Gracia.







Comments