Solo la obediencia traerá bendición.
- Cordón 3 Dobleces

- May 2, 2025
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Heme aquí, Señor, envíame a mí. Isaías 6:8
Estábamos en una adoración de mujeres que se hace en la congregación, recuerdo como ese día fue muy impactante en todos sentidos.
Esta adoración, te la había entregado a tus pies, como suele ser cuando se contrista el Espíritu por tú presencia. Acariciando el manto, apenas estaba, cuando tú Santo Espíritu me comenzó a plasmar el rumbo al Gólgota, eran apenas vísperas para semana santa; pero lo que me estabas haciendo sentir en ese momento, fue tú humanidad, estando tan enamorada de ti, comenzaste a plasmar la indicación de como querías que este trabajo se llevará a cabo, este mes no sería como los testimonios normales, sino conmemorar la semana en que entregaste tú vida con tú amor.
La orden que estaba recibiendo seria exaltar tú humanidad, el varón que fue Jesús, no en su divinidad, sino en su humanidad todo lo que es, lo que enseña, dejando la divinidad a un lado. Exaltarlo como él es en lo humano, fue como me había estado avisando que quería el trabajo.
Llegando el día señalado, se dio aviso a todas las mujeres integrantes de este tú ministerio, y fue tan asombroso ver como moviste los corazones, como levantaste a las mujeres a exaltarte, y como es que has hecho por medio de tú Santo Espíritu ese amor tan unido a ellas, como las has enamorado, y como es que no es un Jesús antiguo del que nos llegaron hablar, tan lejano, tan arriba, que jamás podías hablar con él, o que nunca te escuchaba; ¡para nada!
Leerlas en el amor que te han conocido, como el amante, como el Señor, como el amigo, el compañero, como su salvador, fue verdaderamente hermoso, saber que has estado transformando los corazones, y que servirte a tus pies es lo mejor que puede sucederle a mi alma, a mi ser que te pertenece;
Gracias poderoso Rey, que es sublime por permitirnos a cada una en obediencia a ti, mirar solo tus ojos, y poder con esa obediencia que pides, amarte.
Gracias por que levantas y bendices a cada una de las mujeres que se levantan en señal de tu amor, gracias por que tú sostienes todo, porque tuyo es donde estamos y lo que tenemos, y que todo quedó cubierto por el amor que das, bendecimos a cada una de las mujeres que por la obediencia en amor con que las levantas permanecen unidas a ti ¡gracias, Jesús! ¡gracias, Espíritu Santo!
En el Nombre de Jesús, Rey de reyes y Señor de señores, amén y amén.

Ministerio de Testimonios.







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