Testimonio de justicia y liberación judicial.
- Cordón 3 Dobleces

- Feb 5, 2025
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Y los cielos declaran su justicia, porque Dios es el juez.
Salmos 59:6
Amadas hermanas en Cristo, hoy vengo a compartirles y exaltar la gloria del Señor Jesucristo con este bello testimonio que quiero engrandecer a mi Dios que todo lo puede, cuando nosotras sus hijas le dejamos el control en sus manos. Él dice: mía es la justicia. Romanos 12;19.
En el año 2023, viernes 10 de febrero, que justo son los días de convivencia de mis hijos con su padre, debo aclarar que nosotros ya estamos divorciados. Mis hijos conviven viernes 8 pm a Domingo. Es tiempo de convivencia paternal, es decir, los fines de semana conviven con él. Este día, comienza mi proceso y desierto, sin saberlo. Aquí comencé sin saber, lo que sería una prueba muy dolorosa en mi vida. Añado también, que el padre de mis hijos ya tiene otra pareja viviendo con él.
El padre de mis hijos desde el 12 de febrero que era domingo en la noche (tiempo de entrega de mis hijos) ya no me entregó a mis bellos hijos, solo le llame y su contestación fue: -nos vemos en el juzgado (tribunales.) Fue ahí que mi corazón se destrozó. Rápido, esa noche, acudí en la carne a denunciarlo por sustracción de menores(secuestro) esto no procedió, debido que no llevaba el acta de guarda y custodia mía, comprobando que yo los tenía. Llegué destrozada, sin ánimo de comprobar nada, lo único que quería era a mis hijos conmigo. A los tres días, teníamos una audiencia conciliatoria que ya había programado tiempo atrás, donde veríamos temas de pensión, pero ese tema no se vio, si no la convivencia con los niños.
El padre de mis hijos, ante el juez pedía tenerlos con él unos meses (el cual era un plan perfecto tramado por el enemigo en él) y me convenció de compartirle la guarda y custodia por tres meses, y ahora sería yo quien viera a mis hijos dos veces por semana. Cuando estábamos en la audiencia que duró 4 horas, el Espíritu Santo me decía que no le compartiera custodia, y yo hice oídos sordos al susurro. Quedamos de tres meses que ahora yo solo los vería dos días cada semana, y allí, ¡comienza mi camino de dolor! Cada que me tocaban mis convivencias, no me dejaba verlos, iba por ellos y solo salía él y me decía: - ¡no te quieren ver! y él especificó una cláusula, que, si los niños no deseaban verme, yo tenía que respetar, todo esto era inconstitucional. ¡Una trampa más del enemigo! Mis hijos eran manipulados y amenazados por su padre y pareja actual, diciéndoles que si se iban conmigo ellos les quitarían privilegios que en ese momento yo no les podía dar y ellos accedían. Así duré 75 días aproximadamente, sin ver a mis hijos. Durante ese tiempo, ellos fueron manipulados (alienados parentalmente.) Aquí comienza otro proceso más en mi contra, el padre de mis hijos los lleva a denunciarme por violencia familiar, ¡y eso no ocurrió! ya que mencionaron sucesos desastrosos que no había cometido contra ellos, como por ejemplo que yo con un palo le había pegado a mi hijo mayor en la cabeza, cuando se estaba bañando. Eso me dolió mucho, ver hechos plasmados en la denuncia que no había cometido, y eso lo testificó la pareja del padre de mis hijos, así como hechos que mis hijos declararon manipulados por el padre, hubo testimonios falsos que declararon, otros testigos amigos del padre de mis hijos, donde fueron comprados con dinero para testificar falsamente, eso fueron palabras de mi hijo que él había escuchado, en casa de su padre.
Todo esto me llevo a una vinculación a proceso penal donde mi libertad estaba de por medio, peligraba de estar presa por 4 a 8 años de prisión, y una angustia terrible me invadió, había mucho dolor al ver que no veía a mis hijos, y encima con un proceso judicial. Me defendí en la carne, creía que todo tenía que ser parejo, me llené de rencor, dolor e impotencia al ver cada mentira por parte de mis enemigos. Actúe de igual manera al contra demandando por pensión alimenticia, violencia vicaría y violencia familiar, al final, él estaba lleno de cargos más que yo. Hasta que un día, el Señor me dijo en un versículo: ponte de acuerdo con tu adversario pronto no vaya a ser que tú adversario te heche al juez y el juez a la cárcel. Mateo 5;25;27. Y allí me entró el temor de Dios, corrí a sus pies, llore y le dije que me ayudara, que ya no buscaría la solución en el hombre y la carne, como lo estuve haciendo, es por eso que también me vincularon a proceso, porque busqué al hombre y no al Señor;
Le pedí perdón llorando, que me limpiara, que me sanara, que me ayudara a salir de esto tan doloroso y angustiante.
En diciembre 2023, el juez me dio la suspensión condicional, es decir, me condicionó a llevar terapia psicológica para mí y para mi hijo por un año; este proceso es una alternativa para no ir a juicio y donde podría peligrar mi libertad, así todo el año 2024 cumplí, me sometí a la autoridad terrenal (juez), pero lo más importante a la autoridad del Señor en los cielos, él me estuvo guiando todo este año pasado 2024, me pidió muchas cosas que en mi carne no hubiera podido, me pidió perdonar al padre de mis hijos por todas el daño realizado, me pidió retirarle los cargos, que lo dejará libre de cargos y solo Jesús, se encargaría de él, ¡no yo! y así lo hice. Retiré los cargos, condonándole un retroactivo económico aproximadamente de 60 mil pesos mexicanos, llegando a un acuerdo con la pensión alimenticia a través de los abogados. Todo esto hice en obediencia al Señor, y él logró sanar mi corazón, quitó la falta de perdón en mi corazón, para poder perdonar al padre de mis hijos y a todos los que habían participado en este proceso judicial como testigos.
Hoy por hoy, doy la gloria y honra al Señor, porque me liberó de este proceso judicial penal, ayer 28 de enero, me llegó mi constancia de sobreseimiento (liberación de proceso judicial) es decir: absuelta de todo, sin que me quede consecuencia de antecedentes penales. Hoy entendí que era necesario pasar esto porque el Señor trabajaría mucho en mi interior y sigue trabajando puliéndome.
Gloria a Dios le debo la gloria y la honra amén, amén, amén.

Elena.
C3D MINISTERIO







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